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Wilhelm Reich, joven psicoanalista del circulo vienes de Freud durante los años 20 fue el primero de la psicoterapia corporal y emocional. A partir del desarrollo de su teoría de la “coraza” muscular defensa extrema para no sentir, ni para ser consciente del vacío profundo de la existencia, de ahí la construcción en paralelo de una coraza psicológica, como consecuencia de la represión crónica que el sujeto ejerce sobre su mundo interno emocional sexual.
La resultante es la perdida de su propia individualidad yoica y un funcionamiento mental escindido al desconectarse de su núcleo bioenergético que es el centro de las pulsiones humanas naturales. Toda esta represión se da en beneficio del rol que la sociedad le asigna y que cumplirá compulsivamente al precio de una angustia y ansiedad profundas y de una identidad sexual difusa. En otros momentos será una sensación de vacío existencial que-no-tiene-nombre, o a veces una sensación de apatía, cuando no de desvitalización muscular, acompañada de hastío ante el compromiso de la vida, pues observamos que la toma de la contacto con esa dimensión profunda de los afectos genera gran inquietud.
Aquí encontramos directamente la antítesis de la vida vegetativa (placer-angustia) en su relación mente-cuerpo tal como Reich la teorizó en sus primeras formulaciones y que posteriormente se integraron en la Medicina Psicosomática.
Resaltamos, aquí también, esa idea inicial de desplazamiento epistemológico, pues mientras Freud centraba su mirada en el conflicto intrapsíquico y mental, Reich con una concepción holística del animal humano, recalcaba además, la impronta rígida que desempeñan el medio familiar y social, tanto en la organización de la personalidad como en la estructuración de los bloqueos psico-emocionales. Así mismo toma en cuenta la interrelación funcional de los fenómenos bio- psico-sociales desde una mirada de la complejidad señera del ser humano en la Modernidad.
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